Optimización de imágenes para SEO: formatos, pesos y buenas prácticas
Optimización de imágenes: la mejora de velocidad más rentable después de la caché
Las imágenes son el 60-70 % del peso de una web normal, así que optimizarlas es la segunda mejora de velocidad más rentable que existe — solo por detrás de la caché. La fórmula corta cabe en una línea: formato moderno (WebP o AVIF), tamaño al que de verdad se muestra, compresión en torno al 80 % y carga diferida para lo que no se ve al entrar.
Lo que sigue es la técnica completa, incluido el flujo para convertir miles de imágenes de golpe sin perder los originales ni romper nada — que es exactamente donde se la pegan casi todos. Aquí no se decide qué foto queda mejor: se decide cuántos bytes viajan hasta el móvil de quien te está buscando, y con qué archivo se encuentra su navegador cuando llega.
“Una imagen no pesa lo que ocupa en tu ordenador: pesa lo que el navegador se descarga. Todo el trabajo consiste en acortar esa distancia.” — Jesús Iturbide
Antes de tocar nada: en cuál de los tres casos estás
- Web nueva o recién estrenada: el trabajo es preventivo y cuesta minutos — redimensionar y comprimir antes de subir, y dejar el formato moderno configurado desde el primer día. Es la situación cómoda, y la que menos gente aprovecha.
- Web con años de historial: arrastras cientos o miles de imágenes pesadas ya publicadas y enlazadas. Ahí toca conversión masiva con método, que es la mitad de esta guía.
- Catálogo grande (una tienda online con muchas fichas de producto): es donde más se gana, porque cada ficha multiplica el problema — y donde más se rompe si el proceso sobrescribe archivos.
Una advertencia de alcance antes de seguir: aquí no trato nombres de archivo, textos alternativos ni cómo posicionar en el buscador de imágenes. Esa es la otra mitad del asunto — la de visibilidad — y tiene su propia guía de SEO de imágenes. Esta pieza va de bytes, formatos y proceso.
Mide qué se descarga tu visitante hoy
Abre tu página más visitada en una ventana de incógnito, pulsa F12, entra en la pestaña Red y filtra por imágenes. Ordena por tamaño y mira las tres primeras: ahí está tu problema y ahí está tu ahorro. Anota dos cosas — el peso total de la página y el tipo de archivo que llega, JPG, PNG o WebP. Sin ese punto de partida escrito, dentro de un mes no sabrás si lo que hiciste sirvió de algo o solo lo pareció.
Redimensiona antes de subir, no después
Ninguna imagen debería subirse a 4.000 píxeles de ancho para mostrarse en una columna de 800. Como techo práctico, 1.600-2.000 píxeles cubren cualquier pantalla normal, incluidas las de alta densidad. Guarda el máster a calidad completa en tu ordenador y sube a la web la versión de trabajo: lo que sobra no solo viaja por la red, también ocupa disco, engorda cada copia de seguridad y alarga cada restauración.
Genera el formato moderno junto al original
El plugin de optimización crea la versión WebP al lado de cada archivo, nunca en su lugar. Después el servidor entrega el WebP a los navegadores que lo aceptan — todos los actuales — y el original al resto, sin que tú tengas que tocar una sola URL. Los plugins serios (LiteSpeed Cache, Imagify, ShortPixel, Converter for Media) resuelven las dos partes solos. Desconfía de cualquier proceso que sobrescriba: de ahí no se vuelve.
Comprueba qué llega de verdad al navegador
Este es el paso que casi nadie da y el que separa una web optimizada de una web con un plugin instalado. Vuelve a la pestaña Red en incógnito y mira el tipo de cada imagen: ¿llega WebP o sigue llegando el JPG de siempre? La caché es la trampa clásica — puede seguir sirviendo las versiones antiguas hasta que la purgues, y creerás optimizado lo que sigue exactamente igual. Activado no es funcionando.
Cómo decide el navegador cuál de tus imágenes se descarga
Hablar de «la imagen» es una simplificación cómoda pero engañosa: de cada foto que subes conviven varias versiones en el servidor, y quien elige cuál viaja no eres tú, es el navegador de quien te visita. Entender esa negociación es lo que convierte la optimización en un proceso predecible en lugar de en una lotería de plugins.
Los tamaños intermedios y el srcset
Al subir una imagen, WordPress genera automáticamente varios tamaños de ella y arma el atributo srcset, que es la lista de candidatas con su anchura. El navegador mira esa lista, mide el hueco real donde va la imagen, tiene en cuenta la densidad de la pantalla y se descarga la más pequeña que le sirve. Funciona bien y funciona solo — pero tiene tres consecuencias que conviene tener presentes:
- El original sigue existiendo y en algunos contextos se sirve tal cual, así que subir un archivo enorme no es inofensivo aunque el
srcset«lo arregle» en el caso normal. - Cada tamaño extra ocupa disco: multiplica cada imagen por el número de versiones y entenderás por qué una mediateca antigua pesa lo que pesa.
- Si el tema o el maquetador fijan el tamaño a mano, la lista deja de aprovecharse y todo el mundo acaba descargando la versión grande, también quien entra desde el móvil.
La negociación de formato, y por qué no rompe enlaces
El segundo mecanismo es la negociación de formato: el navegador declara qué formatos acepta y el servidor le entrega el mejor que tenga disponible para ese archivo. Por eso una conversión bien hecha no obliga a cambiar ni una URL ni un enlace del contenido — la dirección de la imagen sigue apuntando al JPG y lo que cambia es el archivo que se devuelve. Es también la razón por la que la verificación tiene que hacerse mirando la respuesta real y no la configuración del plugin.
Este es terreno de SEO técnico puro: nada de lo que ves en la pantalla cambia, y sin embargo cambia por completo lo que cuesta pintarla. Cuando alguien dice que su web «va lenta pero se ve igual de bien», casi siempre está describiendo este problema sin saberlo.
“El navegador siempre elige bien dentro de lo que le ofreces. Optimizar es mejorar el menú, no discutir con el comensal.” — Jesús Iturbide

El punto de partida: los dos números que mandan
Peso y dimensiones, en ese orden. El peso objetivo es claro: imágenes de contenido por debajo de 150-200 KB y cabeceras grandes con un techo de 300-400 KB. Una foto de un mega en una web es un error de proceso, no una necesidad de calidad. Las dimensiones, las de uso real: si tu columna de contenido mide 800 píxeles, una imagen de 4.000 solo aporta peso y factura de hosting. Con esos dos números anotados, todas las decisiones siguientes — formato, compresión, plugin, plantilla — se vuelven mecánicas; sin ellos se optimiza a ciegas y se celebra cualquier cosa.
Menos bytes por imagen
El primer frente es reducir lo que ocupa cada archivo sin que se note en pantalla, y ahí mandan dos palancas: el formato y la compresión. Un WebP a la misma calidad visual que un JPG pesa entre un 25 y un 34 % menos, y bajar la calidad al rango 75-85 recorta otro tanto sin que el ojo distinga la diferencia. Son ganancias que se suman y que no piden ningún cambio de diseño: la misma página, con la mitad de equipaje.
Menos imágenes en la primera pantalla
El segundo frente no es cuánto pesa cada imagen, sino cuántas se descargan antes de que el visitante vea algo. Una página con veinte fotos no necesita veinte descargas para pintarse: necesita las que caben en la primera pantalla. Todo lo demás puede esperar a que el visitante se acerque bajando. Esa distinción entre lo visible y lo que está más abajo es la que decide si tu web «entra» rápido o se pinta a trompicones.
Nada se pierde por el camino
El tercer frente es de seguros, no de velocidad: pase lo que pase, los archivos originales tienen que seguir donde estaban. Ese principio es lo que te permite cambiar de plugin, corregir una compresión demasiado agresiva o regenerarlo todo dentro de tres años con un formato que hoy no existe. Optimizar es reversible por diseño; si tu flujo no lo es, no es un flujo, es una apuesta.
Redimensionar antes de subir
La medida más barata y la que más gente se salta. Recorta y redimensiona en tu ordenador hasta ese techo práctico de 1.600-2.000 píxeles de ancho, y sube eso. Todo lo que llegue por encima habrá que arreglarlo después, con plugins y con proceso de servidor, para acabar en el mismo sitio.
Comprimir en el punto justo
Entre 75 y 85 de calidad la diferencia visual es imperceptible y el ahorro es enorme. Por debajo empiezan a aparecer manchas en los degradados y halos alrededor de los bordes; por encima pagas bytes que nadie ve. Guarda el máster a calidad completa y trabaja siempre sobre una copia.
Servir WebP de verdad, no en el panel
Que el plugin diga «2.000 imágenes optimizadas» no significa que se estén sirviendo. La conversión y la entrega son dos cosas distintas y pueden fallar por separado. Lo único que cuenta es el tipo de archivo que aparece en la pestaña Red del navegador cuando cargas la página como un visitante cualquiera.
El vector para lo que es vectorial
Logos, iconos y gráficos de líneas no son fotos: son SVG. Nítidos a cualquier tamaño, ligerísimos y escalables sin generar cinco versiones. La única cautela es de seguridad — un SVG puede contener código, así que solo desde fuentes de confianza y nunca subido por terceros sin filtrar.
Carga diferida en todo menos en la cabecera
Que las imágenes de más abajo esperen es exactamente lo que quieres. Que espere la de cabecera es dispararte en el pie: retrasas justo la que decide cuándo el visitante ve algo. Si tu portada «parpadea» al cargar, empieza por revisar si el tema o el maquetador están difiriendo también la primera.
Purgar la caché y volver a mirar
Cualquier cambio en imágenes convive con dos cachés: la del servidor y la del navegador de quien ya te había visitado. Purga la primera, comprueba en incógnito para saltarte la segunda y repite la medición del principio. El antes y el después solo valen si se midieron igual.
¿Cómo sabes que la optimización ha funcionado?
Esta es de las pocas mejoras de una web que se comprueban en el mismo día y con herramientas gratuitas. Si no puedes enseñar el antes y el después, no lo has medido. Tres sitios donde mirar, del más literal al más importante:
En la pestaña Red del navegador
- Peso total de la página y peso solo de las imágenes: es la cifra que tenías anotada del primer paso, y la que debería haberse desplomado.
- Tipo de archivo de cada imagen: si sigue apareciendo JPG donde esperabas WebP, la entrega no está funcionando por mucho que el plugin diga lo contrario.
- Anchura real descargada frente a la anchura del hueco: si se descarga la versión de 2.000 píxeles para pintar 800, el sistema de tamaños no se está aprovechando.
En las Core Web Vitals
La imagen de cabecera suele ser el elemento que marca el LCP, así que aligerarla y quitarle la carga diferida mueve directamente esa métrica — la misma que Google mide con las Core Web Vitals y que documenta en su guía oficial de optimización del LCP. Es la traducción de los bytes ahorrados a la experiencia real de quien entra.
Lo que no vale como medida
El contador del plugin no es una métrica: solo dice cuántos archivos procesó, no cuántos se sirven. Tampoco vale una comparación hecha desde tu ordenador con la web cacheada y la sesión iniciada. Mide en incógnito, con la caché purgada y sobre las mismas páginas antes y después; lo demás es contarte una historia agradable.


Trata la imagen de cabecera aparte
De todas las imágenes de una página, una vale por el resto juntas: la que se ve al entrar. Esa se optimiza a mano, se sirve en formato moderno, se ajusta al ancho real del hueco y jamás se carga en diferido. Las demás pueden gestionarse en bloque con un plugin; esa merece cinco minutos de atención personal en cada plantilla importante de tu web.
Automatiza el proceso, no las decisiones
Convertir y servir se automatizan sin discusión: son tareas repetitivas y una máquina las hace mejor. Elegir el techo de dimensiones, el nivel de compresión o qué imágenes quedan exentas de carga diferida son decisiones, y las decisiones se toman una vez, se escriben y se revisan. Un plugin en modo agresivo sin nadie que lo haya configurado acaba emborronando fotos de producto — y eso ya no es velocidad, es ventas perdidas.
¿Cuánto se gana con esto y en cuánto tiempo?
Si las imágenes son el 60-70 % del peso de tu web, reducirlas a la mitad se nota el mismo día en que purgas la caché: la página entra antes, la cabecera aparece antes y el visitante de móvil deja de mirar un hueco en blanco. No hay que esperar a ningún recálculo de Google para verlo, porque no es una señal que se interprete: es tiempo que ya no se pierde. Lo que sí tarda algunas semanas es que esa mejora se refleje en los datos de campo de las Core Web Vitals, que se recogen de visitantes reales a lo largo del tiempo. Y conviene ponerlo en contexto: por muy ligeras que sean tus imágenes, si el alojamiento tarda un segundo en responder el problema está antes, y eso lo trato en la guía de optimización de la velocidad de carga.
¿Y si mi web ya tiene miles de imágenes publicadas?
Es el caso más común y, hecho con método, es rutina. Hace poco lo apliqué en una tienda online con casi 2.500 imágenes de producto: el peso servido bajó un 61 % y los archivos originales quedaron intactos. El orden es siempre el mismo — copia de seguridad completa antes de empezar, conversión por lotes en horas de poco tráfico para no ahogar el servidor, purga de caché y verificación en la pestaña Red sobre una muestra de páginas de cada tipo (portada, ficha, artículo). Ninguna URL cambia, así que no hay redirecciones ni enlaces rotos que arreglar. Y una vez hecho, el proceso queda incorporado al mantenimiento de la web, porque cada imagen nueva que subas mañana vuelve a entrar por la misma puerta.
Mi forma de trabajarlo (para que compares con criterio)
Soy consultor SEO independiente: la persona con la que hablas es la que ejecuta. En imágenes empiezo siempre midiendo lo que se descarga hoy y guardando esa captura, porque es el término de comparación que después enseño; sigo con el techo de dimensiones y el nivel de compresión acordados por escrito, la conversión por lotes con los originales intactos y la verificación página a página con la caché purgada. No entrego un panel diciendo «optimizado»: entrego el antes y el después del peso real y del formato servido. En mi servicio de posicionamiento SEO en Pamplona tienes el detalle y cómo pedir una valoración sin compromiso.
Los fallos que dejan la web pesada aunque parezca optimizada
Casi todas las webs lentas por imágenes lo son por los mismos tres o cuatro motivos, y ninguno es exótico. Hay dos que se ven menos y cuestan igual: subir la foto tal como salió de la cámara porque «ya se encarga el plugin» — el plugin puede aligerar lo que sirve, pero el archivo enorme sigue ahí ocupando disco y engordando cada copia de seguridad — y dar por bueno el informe del panel de optimización sin haber mirado nunca lo que llega al navegador. Confiar en el contador es cómodo; comprobarlo cuesta dos minutos.
- Dejar la imagen de cabecera en carga diferida: retrasas justo la que decide cuándo el visitante ve algo, y con ella el LCP.
- Permitir que un plugin sobrescriba o borre los originales para «ahorrar espacio»: sin marcha atrás y sin poder regenerar en el futuro.
- Seguir usando GIF animado para un vídeo corto: un MP4 pesa hasta diez veces menos y además se ve mejor.




El formato correcto para cada tipo de imagen
| Formato | Para qué | Lo esencial |
|---|---|---|
| WebP | El estándar para todo: fotos e ilustraciones | 25-34 % más ligero que JPG a la misma calidad; soporte universal en navegadores actuales |
| AVIF | El siguiente paso, si tu plugin lo genera | Comprime aún mejor que WebP; generar cada imagen cuesta más proceso — ideal combinado con WebP de respaldo |
| JPG / PNG | Los originales que subes y guardas | Como formato de archivo están bien; como formato servido al visitante, son peso regalado |
| SVG | Logos, iconos, gráficos de líneas | Vectorial: nítido a cualquier tamaño y ligerísimo. Solo desde fuentes de confianza (puede contener código) |
| GIF animado | Nada | Un vídeo MP4 corto pesa hasta diez veces menos y se ve mejor |


Empieza hoy: la checklist de 15 minutos
- ✅Abre tu página más visitada con F12, pestaña Red, filtro de imágenes: ¿cuál pesa más?
- ✅¿Alguna imagen de contenido pasa de 150-200 KB, o alguna cabecera de 300-400 KB?
- ✅¿Subes archivos de más de 1.600-2.000 píxeles de ancho? Redimensiona antes de subir.
- ✅Mira el tipo de archivo que llega: ¿WebP o sigue siendo el JPG de siempre?
- ✅¿La imagen de cabecera está en carga diferida? Quítasela: es la que marca el LCP.
- ✅Purga la caché y repite la comprobación en incógnito: activado no es funcionando.
Conclusión: esto no lo arregla un plugin, lo arregla un proceso
Formato moderno, dimensiones de uso real, compresión en el punto justo, carga diferida con la cabecera exenta y verificación de lo que llega de verdad. Son cinco decisiones, se toman una vez y después se aplican solas sobre cada imagen que subas. Lo caro no es optimizar: lo caro es descubrir dentro de dos años que llevabas todo ese tiempo sirviendo archivos de un mega a gente que te buscaba desde el móvil, en la calle y con prisa.
Si vendes con catálogo, el efecto se multiplica por cada ficha y conviene leerlo junto a la guía de SEO para tiendas online. Y si prefieres que alguien haga la conversión completa sin que te lleves un susto con los originales, en mi servicio de mantenimiento web tienes cómo trabajo y qué incluye.
Tu web no es lenta por las fotos: es lenta por las fotos que nadie le pidió que descargara.

La importancia del SEO
para la visibilidad online

Del clic al lead: SEO orientado a captación

¿Por qué es esencial estar bien posicionado en pamplona?
En Pamplona, muchas búsquedas no son “informativas”: son decisiones rápidas. La gente busca, compara 2–3 opciones y contacta. Si no apareces en esa primera pantalla (orgánico y/o resultados locales), simplemente no entras en la lista.
Estar bien posicionado en Pamplona es esencial porque:
- Captas demanda existente: personas que ya quieren tu servicio en tu zona.
- Generas leads más cualificados: menos curiosos, más solicitudes reales.
- Compites con ventaja: no solo por precio, también por confianza y claridad.
- Construyes un canal estable: menos dependencia de acciones puntuales y campañas.
La clave es que Google entienda sin dudas qué haces y dónde lo haces, con una URL local clara (Pamplona) y el resto de páginas apoyando sin competir.
“Si no apareces cuando te buscan en Pamplona, el cliente elige a otro.”
Beneficios del SEO para Empresas y PYMES de Pamplona y Navarra
El SEO es un canal de captación: te pone delante de personas que ya están buscando tu servicio y te eligen si tu página responde mejor que la competencia.
Cuando está bien planteado, no solo aumenta la visibilidad: mejora la calidad de las visitas y la tasa de contacto (más formularios, llamadas o WhatsApp) porque alinea intención de búsqueda, contenido y señales de confianza.
- Más llamadas en Pamplona
- Visibilidad en Google Maps
- Clientes cerca, alta intención
- Confianza local para elegirte

¿Cuáles son los factores clave?
En Pamplona y cualquier ciudad

Creación de contenido local y útil
No vale con “hablar del servicio”: en Pamplona necesitas páginas que respondan a búsquedas con intención (servicio + Pamplona/Comarca), con precios/orientación, objeciones y un CTA claro. Una URL por intención (sin duplicados por ciudad) y contenido que demuestre que conoces el contexto local.

Optimización técnica que no frena
Que Google pueda rastrear e indexar sin problemas: velocidad móvil, títulos/H1 bien alineados, URLs limpias y una arquitectura que empuje la página local. Si la técnica falla, da igual lo demás: no subes o no mantienes posiciones.

Experiencia de usuario orientada a contacto
En local, el usuario decide rápido: tiene que entender en 10 segundos qué haces, dónde trabajas y cómo contacta. Menos fricción: navegación simple, confianza visible (proceso, reseñas si las tienes, datos coherentes) y CTAs accesibles.

Autoridad con enlaces y señales locales
No es “conseguir backlinks por conseguir”: es sumar relevancia local y sectorial. Directorios locales coherentes, menciones de entidades/medios de la zona cuando encaje y enlaces desde contenidos relacionados que apunten a tu página de Pamplona con anchors naturales.
¿Tienes dudas?
Ponte en contacto conmigo y resolveré tus preguntas
(+34) 679 93 12 79
contacto@jesusiturbide.com



Tipos de SEO
El SEO geolocalizado consiste en adaptar tu web para posicionar según dónde ofreces el servicio: ciudad, comarca o ámbito nacional. Así atraes búsquedas con intención real en tu zona (por ejemplo, Pamplona y Navarra) sin mezclar objetivos.
Según tu audiencia, cambia la estrategia: no es lo mismo competir en local (Maps + “servicio + Pamplona”) que en nacional, donde mandan contenido, autoridad y una arquitectura más amplia.
SEO Local en Pamplona
El SEO local es fundamental para las empresas que quieren atraer clientes en su área geográfica (por ejemplo, Pamplona y Navarra). Se trabaja la presencia local para aparecer cuando alguien busca tu servicio “cerca de mí” o por ciudad.
Google Business Profile (antes Google My Business), reseñas, términos geolocalizados, citaciones en directorios y contenido orientado a intención local.
SEO Nacional
Para empresas que quieren crecer más allá de su ubicación, el SEO nacional es clave: compites por búsquedas más amplias y necesitas una estrategia que escale sin depender de una ciudad concreta.
Keyword research competitivo, contenido orientado a intención, arquitectura de URLs jerarquizada (categorías y servicios), enlazado interno y linkbuilding de calidad para ganar autoridad.
SEO Internacional
El SEO internacional permite captar clientes en otros países e idiomas, mostrando a cada usuario la versión correcta de tu web según su ubicación y idioma.
Hreflang bien configurado, elección de estructura (ccTLD, subdirectorios o subdominios), adaptación real del contenido (no solo traducción) y keyword research por mercado según idioma y cultura.



Temporalidad
Temporalidad en el SEO: ¿Cuánto tiempo tarda en dar frutos?
El SEO es un proceso progresivo: no funciona de un día para otro, pero cuando se ejecuta con método se convierte en un canal estable de captación. Entender los tiempos de impacto ayuda a fijar expectativas realistas y a saber qué priorizar en cada etapa (especialmente si buscas resultados en un mercado local como Pamplona).
Corto plazo (0 - 3 meses)
Se realizan ajustes técnicos, optimización de contenido y primeras estrategias de linkbuilding. En esta etapa, los cambios en el rastreo e indexación pueden ser visibles, pero el tráfico orgánico aún no se incrementa significativamente.
Medio plazo (4 - 9 meses)
Los motores de búsqueda comienzan a reconocer y valorar los cambios implementados. Se observan mejoras en la autoridad del sitio, tráfico creciente y algunas palabras clave empiezan a posicionarse mejor.
Largo plazo (más de 9 meses)
Se consolida la estrategia SEO. El contenido optimizado, los backlinks de calidad y la experiencia del usuario bien trabajada generan un crecimiento estable y sostenido en los rankings y conversiones.
El tiempo de resultados varía según factores como:
- Competencia del nicho: cuanto más competido sea tu sector (y en local, tu zona como Pamplona), más trabajo y tiempo para ganar posiciones.
- Autoridad del dominio: un dominio nuevo suele necesitar más tiempo para generar confianza que uno con historial y señales sólidas.
- Estado de la web: si hay bloqueos técnicos (indexación, rendimiento, arquitectura), el SEO avanza más lento aunque el contenido sea bueno.
- Contenido y autoridad: publicar y mejorar contenido útil + conseguir referencias/enlaces de calidad acelera la consolidación.
La importancia de la constancia y las actualizaciones continuas
El SEO no es estático: cambian los algoritmos y cambia la competencia. Para mantener y mejorar el posicionamiento, es clave:
- Revisar y actualizar contenidos que ya posicionan (mejorar respuesta, estructura y intención).
- Ajustar on-page y enlazado interno según datos (impresiones, CTR, posiciones).
- Seguir construyendo autoridad con enlaces/menciones coherentes y de calidad.
- Cuidar rendimiento y experiencia móvil para no perder visibilidad por problemas técnicos.
Actualizaciones
Los contenidos deben revisarse y optimizarse regularmente
Algoritmos
Adaptar la estrategia egún las nuevas directrices de Google
Enlaces
Seguir construyendo el perfil de enlaces
UX / UI
Factores como Core Web Vitals y la tasa de rebote impactan en el ranking
“El SEO es un maratón, no un sprint. La clave está en la constancia, la calidad y la optimización continua.”
Preguntas frecuentes
¿AVIF o WebP?
Hoy, WebP como base segura: soporte universal y ahorro grande. AVIF comprime todavía mejor y su soporte ya es amplio, así que la jugada fina es servir AVIF con WebP de respaldo — varios plugins lo hacen automáticamente. Lo que no tiene sentido en 2026 es seguir sirviendo JPG y PNG a secas.
¿Voy a notar pérdida de calidad al comprimir?
A calidad 75-85, no: la compresión moderna elimina información que el ojo no distingue en pantalla. La excepción son capturas de interfaz con texto fino o líneas muy definidas, donde conviene compresión sin pérdida. Ante la duda, compara ambas versiones a tamaño real — no ampliadas al 400 %.
¿Qué pasa con mis originales al convertir a WebP?
Con un flujo bien hecho, nada: las versiones WebP se generan junto a los originales y el servidor decide cuál entregar. Los originales siguen en tu mediateca por si quieres revertir o regenerar en el futuro. Si un plugin propone borrar o sobrescribir los originales para «ahorrar espacio», esa opción se llama arrepentimiento.
¿Tengo que volver a subir las imágenes que ya están publicadas?
No. La conversión se hace en bloque sobre la mediateca y la dirección de cada imagen no cambia, así que ni los enlaces ni el contenido se tocan. Lo que sí hay que hacer después es purgar la caché y comprobar en incógnito que el navegador recibe el formato nuevo: mientras la caché siga sirviendo lo antiguo, parecerá que no ha pasado nada.

Especialista SEO. Ayudo a empresas a posicionar y captar clientes con diseño, desarrollo y posicionamiento seo.
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