La web corporativa es la que necesita la mayoría de negocios: entre cuatro y ocho páginas que explican qué haces, para quién, dónde y cómo se contacta contigo. Su trabajo no es gustar, es guiar: colocar el mensaje principal donde se mira primero, poner el teléfono donde se pulsa y quitar todo lo que no ayuda a que alguien te llame.
Lo que sobra son las páginas escritas para rellenar el menú: ni las lee nadie, ni posicionan, y sí encarecen el presupuesto y el mantenimiento. Una web corporativa bien planteada tiene menos páginas de las que uno imagina y cada una responde a una búsqueda o a una decisión concreta del cliente.
En Pamplona, muchas de esas búsquedas son locales y rápidas: la gente busca, compara dos o tres opciones y contacta. La web tiene que resolver esa comparación en diez segundos, y para eso el rendimiento en el móvil no es un detalle técnico: es la primera impresión. Por eso la mido antes de publicar y te enseño la cifra.
Plazo habitual, con textos e imágenes disponibles: tres o cuatro semanas. Rango de precio: entre 500 y 1.500 euros según páginas y contenidos. Siempre con el dominio y el alojamiento a tu nombre, los legales redactados para tu caso y la formación para que cambies textos y fotos sin una factura.
















